Estrategia de Tesla en Colombia: Por qué el precio es solo el gancho y los Superchargers son la clave
- Carlos Fernandez
- 21 nov 2025
- 4 Min. de lectura

El 20 de noviembre de 2025 Tesla hizo historia: llegó oficialmente a Colombia con precios tan bajos que dominaron titulares internacionales. Un Model 3 RWD desde $109.990.000 COP y un Model Y RWD desde $119.990.000 COP marcaron un nuevo punto de referencia en el mercado local. La sorpresa fue inmediata: medios y redes sociales calificaron a los Tesla colombianos como los más baratos del planeta. Sin embargo, reducir la estrategia Tesla Colombia a una guerra de precios sería simplificar demasiado el movimiento.
La verdadera jugada de Tesla no es el precio: es la infraestructura. Su red de Superchargers representa una ventaja competitiva sin precedentes, que transformará el mapa de la movilidad eléctrica en Colombia.

Los precios bajos son un punto de partida, no el plan final
Tesla ha demostrado en mercados como EE.UU., Europa y Chile que sus precios fluctúan según la estrategia de penetración. Redujo costos en 2023 hasta un 25% en EE.UU. y aplicó descuentos temporales en Chile para consolidar su presencia. En Colombia, los valores actuales responden a un entorno fiscal muy favorable:
0% de arancel hasta al menos 2027 (Decreto 1116/2017).
IVA reducido del 5%, frente al 19% habitual.
Exención de pico y placa e impuestos vehiculares reducidos.
Estos incentivos permiten precios agresivos, pero no garantizan estabilidad. Son medidas temporales y podrían revisarse en los próximos años. Si esos beneficios cambian, los precios subirán, y Tesla lo sabe. Por eso su estrategia no depende de mantener el carro más barato, sino de construir un ecosistema que nadie más tiene.
Aunque el precio sea el gancho, la calidad del producto es lo que cierra la venta. Para entender qué obtienes realmente por esos $119 millones, mira aquí la reseña en profundidad del Model Y realizada por nuestros colegas de Full Electric México:

La red Supercharger: la ventaja que redefine el mercado
Durante su lanzamiento, Tesla confirmó la instalación de sus primeros Superchargers en Medellín y Bogotá, con tecnología V3/V4 de hasta 250 kW. Esta red permitirá recorrer el país con la misma tranquilidad que un dueño de Tesla en México o Estados Unidos.
En México, Tesla ya conecta todas las principales ciudades del norte del país con la frontera estadounidense, permitiendo viajes de miles de kilómetros sin preocuparse por la carga. En Colombia, el plan apunta a replicar ese modelo, iniciando con un corredor Medellín–Bogotá (415 km) y luego extendiéndose hacia Cali y la Costa Caribe. Bastará una parada de tan solo 15 minutos para recuperar más de 300 km de autonomía.
Tesla no vende solo autos; vende tranquilidad. En un país con geografía compleja y pendientes de hasta 6.000 metros acumulados entre ciudades, la ubicación precisa de sus cargadores puede determinar el éxito de todo el mercado eléctrico. un desafío que analizamos a fondo en nuestro informe sobre el estado de la infraestructura de carga pública en el país.
La red integrada: el ecosistema invisible que Tesla controla
Mientras otras marcas dependen de redes de carga públicas (Enel X, Terpel Voltex, etc.), Tesla ofrece un sistema completamente integrado:
Planificación inteligente: el auto calcula rutas y paradas de carga automáticamente.
Pago automático: todo se gestiona desde la cuenta Tesla, sin apps externas.
Actualizaciones OTA: los cargadores y el software mejoran con el tiempo.
Esta integración crea una experiencia sin fricciones, algo que ninguna otra marca ofrece en Colombia. Mientras un conductor de BYD, Volvo o BMW debe buscar cargadores compatibles, el propietario de un Tesla sabrá exactamente cuándo y dónde cargar, sin intervención alguna. Esa comodidad será el diferenciador real.

La estrategia Tesla Colombia a dos años
De acuerdo con la experiencia de Chile, Tesla sigue un patrón predecible:
Lanzamiento y preventa online.
Entregas en 3–4 meses.
Superchargers iniciales en <1 año.
Tiendas y servicio ampliado en ~2 años.
Si Colombia replica ese modelo, 2026 cerraría con una red que conecte Bogotá, Medellín y Cali, y para 2027 podrían sumarse estaciones en el Eje Cafetero y la Costa. Una infraestructura de ese calibre hará que, incluso si los precios suben, la propuesta de valor siga siendo superior.
Las demás marcas tendrán que reaccionar
El efecto Tesla no solo es comercial; es estratégico. Con esta jugada, el fabricante estadounidense obliga a la competencia a repensar su modelo de movilidad eléctrica. Para mantener relevancia, las marcas que operan en Colombia (BYD, Volvo, BMW, Hyundai, Kia, etc.) deberán:
Invertir en redes compartidas o alianzas intermarcas para crear corredores de carga.
Acelerar la adopción del conector CCS2 universal.
Desarrollar plataformas integradas de navegación y carga, similares al ecosistema Tesla.
De lo contrario, Tesla monopolizará no solo la conversación sobre movilidad eléctrica, sino también la experiencia de viaje.
El verdadero cambio no es el precio, es la infraestructura
Los precios de Tesla en Colombia son un catalizador, no el objetivo. Su estrategia ganadora se apoya en algo mucho más difícil de replicar: una red propia, inteligente y confiable de carga rápida.
Cuando otras marcas intenten igualar los precios o lanzar promociones, Tesla ya habrá construido el activo más valioso del mercado: la confianza de que puedes viajar sin preocuparte por la carga. En un país de geografía desafiante como Colombia, eso vale más que cualquier rebaja temporal.


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