Infraestructura de carga en Colombia: estado y proyecciones
- Carlos Fernandez
- 3 nov 2025
- 3 Min. de lectura
El país acelera la transición eléctrica, pero ¿está lista infraestructura de carga en Colombia para sostener el crecimiento de los vehículos eléctricos?

Colombia duplicó sus matriculaciones de vehículos eléctricos en el primer semestre de 2025, pero la infraestructura pública de recarga no crece al mismo ritmo y deja un cargador, en promedio, para 33 autos eléctricos ¿Qué implica este desequilibrio?
Aunque el marco normativo ofrece incentivos fiscales y exenciones, la red pública de carga suma apenas 186 estaciones con un mix de lentos, semi-rápidos y rápidos. El déficit alimenta la "ansiedad por la infraestructura" y pone en riesgo la masificación de la electromovilidad. Tres ciudades Bogotá, Medellín y Cali muestran modelos distintos de despliegue, revelando desafíos de equidad, fragmentación técnica y falta de planificación estratégica.
Brecha entre crecimiento y red pública
El parque de vehículos eléctricos en Colombia creció más de 200% en seis meses, impulsado por incentivos en IVA, impuesto vehicular y arancel cero. Sin embargo, la red pública apenas llega a 186 estaciones, con una desproporción crítica que retrasa la confianza del consumidor.
Las principales causas de esta brecha son:
Inversión privada concentrada en zonas de altos ingresos
Retrasos regulatorios que frenan proyectos públicos
Dificultad para rentabilizar estaciones en áreas de baja demanda

Un cargador por cada 33 vehículos eléctricos no es suficiente para eliminar la ansiedad de autonomía ni ampliar el mercado masivo.
Modelos urbanos: Bogotá, Medellín y Cali
Bogotá lidera con una red mixta: seis electroterminales para buses del SITP y más de 80 puntos públicos en centros comerciales. La contrapartida es la fragmentación de apps y estándares de pago.
Medellín ostenta la mayor tasa per cápita de EV, pero sólo 23 estaciones de carga, muchas con problemas de fiabilidad, lo que obliga a los usuarios a depender de cargadores privados.
Cali, aún en fase inicial, podría evitar errores de los grandes núcleos si planifica estaciones interoperables y equitativas desde el arranque.

Desafíos tecnológicos y de interoperabilidad
La "guerra de conectores" complica el proceso de recarga: existen al menos siete tipos distintos, desde SAE J1772 hasta GB/T. Los usuarios deben adquirir adaptadores o descargar múltiples aplicaciones. Marcas como Tesla buscan evitar esta 'guerra de conectores' usando su propia red propietaria, una estrategia que redefine el mercado. (Puedes leer nuestro análisis sobre la llegada y precios de Tesla a Colombia aquí).
La solución pasa por:
Estaciones multi-conector
Protocolos abiertos como OCPP y estándares Plug & Charge
Métodos de pago universales sin suscripción previa

Oportunidades y proyecciones al 2030
Cerrar la brecha entre la creciente flota de vehículos eléctricos y la red pública es la clave para la verdadera democratización de la electromovilidad en Colombia.
El objetivo del gobierno es ambicioso: 600.000 vehículos eléctricos y 7.000 estaciones operando para 2030. Para alcanzar esta meta, la hoja de ruta debe ser integral:
Infraestructura: Combinar corredores estratégicos para flotas con una red equitativa en las ciudades.
Financiación: Adoptar nuevos modelos como Charging as a Service (CaaS) y Battery Second Life.
Soporte: Ejecutar un refuerzo profundo de la red eléctrica nacional para soportar la nueva demanda.
El desafío es técnico, financiero y regulatorio, pero es el único camino para eliminar la "ansiedad de autonomía" y consolidar la transición energética del país.
Ahora te toca a ti: ¿Cuál ha sido tu experiencia con las estaciones de carga en Bogotá, Medellín o Cali? ¿Crees que esta hoja de ruta es suficiente?
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